La contabilidad ambiental trata factores ecológicos y aspectos relativos a la sostenibilidad incorporándolos a la contabilidad tradicional para que las empresas tengan información sobre su actuación en la vertiente ecológica, identifiquen oportunidades de mejora, tomen las decisiones adecuadas para que sus operaciones sean sostenibles a largo plazo y puedan presentar información completa, fiable y transparente a los agentes interesados en su actuación tales como inversores, clientes y organismos reguladores entre otros.